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jueves, 31 de julio de 2014

Certificado enREDada 22

 
 
 
V JORNADAS EDUCACIÓN ARTÍSTICA 2.0
Grupo investigación UAM: PR-007
Universidad Autónoma de Madrid/ SPAIN
 

martes, 22 de julio de 2014

Libros interactivos


Libros interactivos, otro avance de los libros digitales --> http://bit.ly/1n9ZpbO

 
 
La rápida popularización de las Tabletas y los múltiples formatos que estas reproducen, posibilitaron la creación de libros de texto interactivos. Estos permiten a los estudiantes hacer anotaciones sobre cualquier elemento del texto, resaltar o...
eduteka.org|De Juan Carlos López García

LA CREATIVIDAD: UNA DE LAS PIEDRAS ANGULARES DE LA EDUCACIÓN DEL SIGLO 21




CREATIVIDAD, parece que esta palabra está cobrando en los últimos meses un protagonismo especial. Quizás, sea porque determinados expertos internacionales están centrando en ella un objetivo claro de la educación del siglo 21.
¿POR QUÉ?
La respuesta debe ser sencilla, y en el fondo lo es. La creatividad surge cuando hay que superar un reto nuevo, al que nunca antes nos hemos enfrentado. Por lo tanto la Creatividad forma parte esencial del modelo de creación del Conocimiento.
Jean Piaget a lo largo de su vida e investigación, trató el tema de la inteligencia y la infancia desde diferentes perspectivas, sus trabajos en la explicación de cómo el ser humano es capaz de aprender, fueron muy influyentes en el área cognitiva del proceso del aprendizaje, si bien de sus trabajo no se lograba explicar, cómo el ser humano era capaz de crear CONOCIMIENTO.
Fue una década más tarde en torno a 1999 cuando el profesor Ikujiro Nonaka, decide aportar un eslabón nuevo a la teoría de Piaget, y presenta su modelo de Creación del Conocimiento.
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Nonaka y más tarde junto a Takeuchi presenta una explicación más avanzada de los ciclos de generación del Conocimiento. Que me permitió en 2005 la base perfecta para mi tesina universitaria, sobre el proceso de creación y gobierno del conocimiento.
El conocimiento se genera a través de la necesidad de superar RETOS, esto nos obliga a crear una espiral de aprendizaje continuo basado en el éxito (prueba-fallo), que nos permite definir varios niveles de aprendizaje. Es a través de este proceso de generación dinámico de conocimiento, del que el ser Humano es capaz de APRENDER y ser COMPETITIVO.
Pero este proceso se ve roto en el proceso educativo, a través del modelo de Educación Industrial que hemos ido desarrollando durante el siglo XX.
“En la educación Infantil lo que importa es que el estudiante APRENDA. A partir de la Educación Primaria, lo que importa es que el estudiante APRUEBE.”
José Antonio Marina
Esta teoría es compartida por numerosos expertos en el área de la investigación de la didáctica.
“Elevar los estándares de educación no sirve de nada si los estándares en cuestión no son válidos o son incorrectos”
Out of Our Minds, Sir Ken Robinson
Los sistemas de educación industrial, terminan por asesinar la creatividad del ser humano. En las escuelas se enseña a repetir, y aprender sin razonar, solo por creer. Se enseña a los niños a que vean la vida, como queremos que la vean, y no como un niño la ve.
Solo a través de la creatividad, cuando sacamos la PASIÓN tal como explica Sir Ken Robinson, logramos sacar ese talento que hace de nosotros GENIOS, en lo que es nuestro medio.
Y para ser Creativo, además debes ARRIESGAR, perder el miedo a equivocarse como lo hace un niño.

LA PASIÓN EDUCATIVA

 
Hoy quisiera hablarles de algo que sostiene todo acto educativo. No se trata de metodologías, estrategias o análisis. Algo más importante que lo fundamenta. Es la primera vez que quisiera compartir esta expresión: la pasión educativa. Como un invisible lingüístico, he ido escribiendo algo que, implícitamente, me constituye cuando elegí esta profesión compleja y fascinante a la vez. Es una confesión: quisiera compartir las razones por las cuales no elegí una profesión, elegí una pasión.
La pasión educativa implica que la motivación de enseñar y aprender, está en el mismo acto donde se transmite. Más allá de leyes u otros contextos, sigo sintiendo que una clase donde se produce esa transferencia maravillosa, puede justificar todo el esfuerzo y la decepción que, lo sabemos, este oficio conlleva. Más allá de cualquier debate educativo, sigo sintiendo que un alumno que ilumina un aprendizaje, es un alumno donde su vida está ampliándose. Ese acto me motiva por sí mismo: no necesito más.
La pasión educativa implica que hay una esperanza en cada acto, una lucha para mejorar esta condición humana ambivalente. El conflicto y la cooperación están entrelazados en cada individuo y grupo social. La educación sigue siendo esa pasión por moldear nuestra sensibilidad y conciencia, por mostrar que no hay nada irremediable en cada alumno. Todo alumno es una biografía que quiere escribirse una y otra vez, un abrirse al mundo donde podemos influir positivamente. Sigo sintiendo que el fracaso es un maestro de vida, algo más importante que toda evaluación: es la experiencia de que se ha iniciado un cambio.
La pasión educativa implica que somos cómplices de un proceso inevitable: el aprendizaje, la creación de sentido en la vida. Frente a todo determinismo, frente a todo pesimismo paralizante, nuestra libertad se puede compartir. No tuve héroes en mi infancia o adolescencia, tuve grandes maestros que transformaron mi vida. Pocos, pero suficientes para comprender que este oficio tiene una grandeza que, muchas veces, se desconoce o queda invisible en la biografía de cada uno. Toda sociedad que ignora o minusvalora a sus docentes, está definiéndose. Esa es nuestra tarea: volver a visibilizar aquello que nunca debió quedar olvidado.
Vuelvo a ideas escritas. La complejidad educativa que nos encontramos en cada aula y cada centro, requiere de tres palabras que valen más que cualquier ley educativa: formación, motivación y compromiso. Esos tres pilares deben construirse, no son solo voluntarismo: una construcción que implica una reorganización del sistema formativo y selectivo de nuestro país. No hay una apología vacía en lo que denomino pasión educativa: ésta implica responsabilidad concreta. Pero sin ella, todo lo demás no tiene sentido. Dicho de otro modo: frente a este mundo tan ambiguo y cínico, nuestra pasión no se negocia.